13 de julio de 2026
Declaración cierre de campaña
Declaración de Renée Rivero al concluir la campaña para la elección al cargo de Decana de la Facultad de Derecho.
Queridas profesoras y queridos profesores:
Este 14 de julio de 2026, se realizará la votación en primera vuelta en la elección para el cargo de Decano/a de nuestra Facultad.
Desde que formalizamos esta candidatura en el mes de abril, han transcurrido casi tres meses de intensas y valiosas conversaciones. He tenido el privilegio de reunirme con cada uno y cada una de ustedes, así como con los distintos Departamentos y Centros de la Facultad que dan vida a nuestra institución. En cada uno de estos encuentros hemos compartido visiones profundas sobre el presente y el futuro de nuestra Escuela. He escuchado, con genuina humildad y apertura, sus observaciones, sus críticas y sus propuestas.
Quiero agradecerles sinceramente por el tiempo otorgado y, en particular, por el interés y la responsabilidad con la que han participado en este proceso. Cada palabra de ustedes ha enriquecido y fortalecido este proyecto colectivo.
Al concluir esta campaña, quiero reiterar ante ustedes las razones que me llevaron a presentar mi candidatura y el modo en que entiendo el enorme desafío que tenemos por delante. Decidí postular porque quiero profundamente a nuestra Escuela y porque estoy convencida de que nos encontramos en un momento decisivo. Me mueve la responsabilidad de poner mi experiencia, mi conocimiento de la Facultad y mi capacidad de gestión al servicio de un proyecto colectivo.
Nuestra Facultad conserva fortalezas extraordinarias: tenemos el claustro académico más amplio, diverso y con mayor cantidad de doctores del país, estudiantes talentosos, una tradición intelectual reconocida y una vocación de servicio al país que forma parte de la historia de Chile y constituye el corazón de nuestra misión como universidad pública.
Pero esas fortalezas no garantizan por sí solas nuestro liderazgo futuro. No enfrentamos una crisis de talento ni una decadencia institucional. Enfrentamos el riesgo de la inmovilidad.
La transformación de la profesión jurídica, los desafíos y tensiones a la ética de la abogacía, la irrupción de las nuevas tecnologías, la creciente competencia académica, las dificultades de financiamiento y la rigidez de nuestros procedimientos demandan respuestas oportunas. Necesitamos actualizar la formación de pregrado, modernizar el postgrado, apoyar con mayor eficacia la investigación, fortalecer nuestro claustro y mejorar una gestión que muchas veces consume energías que deberían estar destinadas a la labor académica.
El sello que quiero imprimir al decanato es el de un liderazgo académico, cercano y ejecutivo. Un liderazgo que escuche y dialogue, pero que también tome decisiones; que valore nuestra tradición, pero no la transforme en una excusa para resistir los cambios; y que proteja el pluralismo, el respeto mutuo y la libertad académica como fundamentos irrenunciables de nuestra convivencia.
Quiero una Escuela en la que las decisiones sean transparentes, se funden en información y sean discutidas institucionalmente. Una Facultad que facilite el trabajo de sus académicas y académicos, que ponga la formación y el bienestar de sus estudiantes en el centro y que potencie su incidencia en las grandes discusiones jurídicas e institucionales del país con un compromiso inquebrantable de servicio al país.
Propongo así, preservar aquello que nos distingue, corregir lo que no está funcionando y avanzar con mayor decisión hacia la Facultad que queremos ser.
Les pido su confianza para encabezar una etapa de renovación responsable: con experiencia, apertura y sentido institucional. Una etapa que fortalezca a nuestra comunidad y prepare a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile para los desafíos del futuro.
Un saludo afectuoso,
Renée Rivero